Ampliar o reducir el horario de tu farmacia en 2027: qué mirar antes de decidirlo
Laura Domínguez · 28 sep 2026 · 9 min lectura
Cada otoño se repite la misma escena en muchas farmacias. Llega el momento de comunicar al colegio el horario del año que viene y la decisión se toma en dos minutos, con una de estas tres frases: "lo dejamos como está", "la de enfrente abre hasta las nueve, habrá que abrir" o "por la tarde no entra nadie, cerramos antes".
Las tres pueden ser correctas. Ninguna se apoya en un dato.
Este artículo no te dice si tienes que ampliar o reducir. Te da el método para pesarlo con los números que ya tienes y con las dos preguntas que ningún programa de gestión responde. Al final, la decisión sigue siendo tuya, pero la tomas con los ojos abiertos.
Por qué el horario se decide en octubre
La ley estatal que regula los servicios de las oficinas de farmacia (Ley 16/1997) deja los horarios en manos de cada comunidad autónoma: fija que el horario oficial tiene carácter de mínimo y que las comunidades regulan cómo se amplía. Cada una lo ha hecho a su manera. Hay comunidades con 37,5 horas semanales de mínimo y otras con 40; en unas el horario ampliado se solicita antes del verano para el año siguiente y en otras se comunica en los últimos meses del año; en algunas la gestión está delegada en el colegio y en otras la lleva directamente la consejería.
Por eso aquí no vas a encontrar una fecha. Lo que sí es común a casi todas: el horario de 2027 se fija con meses de antelación y, una vez comunicado, se mantiene el año entero. Si quieres tocarlo, la ventana está abierta ahora y se cierra pronto. Consulta el decreto de horarios de tu comunidad y pregunta a tu colegio el plazo exacto: es una llamada de cinco minutos.
Lo que no debería hacerse es rellenar el impreso el último día con lo del año pasado, porque ese es el momento en el que una hora que pierde dinero se renueva doce meses más sin que nadie la mire.
Los cuatro números que ya tienes
Todos salen del programa de gestión. Lo único que cambia es la forma de pedirlos: por franja horaria, hora a hora, en un periodo de ocho a doce semanas sin festivos raros ni campañas puntuales. Si tu programa no lo saca directamente, exporta los tickets con su hora y agrúpalos en una hoja de cálculo. Es una tarde de trabajo y vale para todo el año. Si ya sigues los siete KPI vitales de la farmacia, son los mismos números mirados hora a hora.
1. Operaciones por hora, no euros. Lo primero que hay que mirar es cuánta gente entra en cada franja, contada en tickets. Los euros engañan, porque una sola venta grande de dermocosmética tapa una hora vacía. Las operaciones dicen cuándo entra gente de verdad. Para tener una referencia, el Observatorio del Medicamento de FEFE cifraba en 2024 la media en unas 800 personas atendidas por farmacia a la semana, con datos de IQVIA. Dividido entre los días y las horas que abres, ese es tu punto de partida para saber si una franja concreta está por encima o por debajo de tu propia media.
2. Venta y margen por franja. La segunda mirada es el margen que deja cada hora, no la venta. Una primera hora de la mañana con muchas recetas puede mover mucho dinero y dejar poco margen; una última hora con menos tickets pero más venta libre puede dejar más de lo que parece. Si sigues el ratio de margen bruto por familia que vimos en los cinco ratios de la rentabilidad oculta, aquí lo aplicas por hora del día en lugar de por familia.
3. Lo que cuesta una hora de apertura. Este es el número que casi nadie tiene y el que decide todo. Una hora abierta cuesta el personal que está en el mostrador durante esa hora, con Seguridad Social, más una parte de los gastos fijos (luz, alarma, programa, seguro) que se pueden atribuir por hora o dejar fuera, según cómo quieras hacer la cuenta. Para el personal, la referencia es tu convenio y la categoría de quien cubre la franja: las tablas salariales del convenio estatal de oficinas de farmacia para 2026 están publicadas en el BOE, y a ese salario se le suma la cotización empresarial, que en 2026 ronda el 30 % entre contingencias comunes, desempleo, formación, FOGASA y el mecanismo de equidad intergeneracional. Con un cálculo redondo a partir de esas tablas, la hora de un técnico sale en el entorno de 13 a 14 euros sin pluses ni antigüedad, y la de un adjunto por encima de los 18. Son órdenes de magnitud, no tu cifra: la tuya sale de tu nómina real dividida entre las horas de convenio.
4. El punto de equilibrio de la franja. Con el margen medio y el coste de la hora ya lo tienes: la venta que necesita esa hora para no perder dinero es el coste de la hora dividido entre el margen medio. Si una hora te cuesta 20 euros y tu margen medio es del 28 %, esa hora necesita vender algo más de 70 euros para pagarse sola. Todo lo que venda por encima es lo que aporta; todo lo que venda por debajo lo estás subvencionando con el resto del día. Es el mismo punto muerto del que hablamos hace dos semanas, aplicado a una decisión concreta.
Con esos cuatro números delante, la primera y la última hora del día suelen dar sorpresas en los dos sentidos. Hay farmacias que descubren que la hora de siete a ocho de la tarde es la segunda mejor del día en margen, y otras que llevan años abriendo de nueve a diez de la mañana para hacer cuatro tickets.
Las dos preguntas que no salen del programa
Los números dicen lo que pasa dentro. Estas dos preguntas dicen lo que pasa alrededor, y pesan lo mismo.
¿Quién cubre esa hora? Si la hora que quieres añadir la va a cubrir un contrato nuevo o una ampliación de jornada, el coste es el del punto 3 y está claro. Si la vas a cubrir tú, el coste en dinero es cero y el coste real es tu descanso. Un titular que abre una hora más al día durante un año trabaja más de doscientas horas extra que no salen en ninguna cuenta y que acaban saliendo por otro sitio: lo contamos en el síndrome del titular agotado. Lo mismo al revés: reducir una hora y no reorganizar el cuadrante deja al equipo con la misma carga en menos tiempo.
¿Qué cliente ganas o pierdes? El cliente de la última hora de la tarde no es el mismo que el de la primera de la mañana. El de última hora suele salir de trabajar, no puede venir antes y, si no le abres, va a otro sitio o compra por internet. El de primera hora suele ser más mayor, más fiel y más flexible: si abres media hora más tarde, viene media hora más tarde. Antes de quitar o poner una hora, piensa a quién le estás abriendo o cerrando la puerta. Y mira qué hacen las farmacias de tu zona y cómo están las guardias, pero como un dato más, no como la razón de la decisión.
La tabla de pesos: a favor y en contra
La forma más útil que hemos encontrado para decidirlo es una tabla con una regla: cada fila lleva la pregunta que la mide, y si no puedes ponerle un número, esa fila no cuenta. Así se separan los motivos de las sensaciones.
A favor de ampliar
- La franja que añadirías ya tiene demanda: ¿cuántas personas llegan cuando estás cerrando o preguntan si abrís más tarde?
- El cliente de esa franja se queda: ¿qué margen dejan hoy los tickets de la última hora abierta?
- La hora se cubre sin cargar al titular: ¿quién la cubre y cuánto cuesta esa hora con Seguridad Social?
- La zona lo justifica: ¿cuántas farmacias abren en esa franja a menos de diez minutos y qué horario tienen?
- Hay tiempo de comunicarlo: ¿cuántos meses de margen tienes para que el barrio se entere antes de juzgar el resultado?
A favor de reducir
- La franja no se paga sola: ¿cuántas operaciones y cuánto margen deja hoy la hora que quitarías?
- El coste es real: ¿cuánto te cuesta esa hora en personal, con Seguridad Social?
- El cliente puede venir a otra hora: ¿qué porcentaje de esos tickets son recetas o clientes habituales que se adaptarían?
- El equipo lo nota: ¿cuántas horas de titular o de personal libera al mes esa hora menos?
- La alternativa cubre la demanda: ¿hay farmacia abierta cerca en esa franja o servicio de guardia que la absorba?
Rellena las diez filas. Las que se queden en blanco te dicen qué no sabes todavía; las que tengan número te dicen hacia dónde se inclina la balanza. Y una advertencia: la tabla no suma puntos. Una sola fila puede decidirlo, por ejemplo la del descanso del titular.
Lo que cuentan quienes ya lo hicieron
No hay ningún estudio publicado en España sobre qué pasa cuando una farmacia amplía o reduce horario, y no vamos a inventar uno. Lo que sí hay es lo que cuentan los titulares que lo han hecho, y en esas conversaciones se repiten tres patrones. Los ponemos como hipótesis para que los contrastes con tus datos, no como verdades:
- Ampliar la última hora sin reforzar personal desplaza al titular, no a las ventas. La hora extra la acaba cubriendo el titular, la venta de esa hora es la que ya se hacía a las siete y media, y al cabo de un año el balance es cansancio.
- Reducir el sábado por la tarde pierde menos de lo que se teme, siempre que se avise con tiempo, se ponga en la puerta y en la ficha de Google, y las recetas de sábado tarde tengan una alternativa clara el sábado por la mañana.
- La ampliación funciona cuando la zona tiene un cliente que sale tarde de trabajar y la farmacia lo comunica durante meses, no semanas. Las ampliaciones que se juzgan a los treinta días suelen parecer un fracaso; las que se sostienen un trimestre con comunicación constante suelen contar otra historia.
Si cambiaste el horario en los últimos años, nos gustaría saber qué pasó. Te lo pedimos en la newsletter del jueves y lo contaremos en la siguiente, sin nombres.
El trámite: cada comunidad, su plazo
El procedimiento cambia de una comunidad a otra: en algunas se solicita la ampliación con meses de antelación y para todo el año siguiente; en otras se comunica y basta; en varias el trámite lo gestiona directamente el colegio por delegación de la consejería. Antes de decidir nada, tres comprobaciones:
- Localiza el decreto u orden de horarios de tu comunidad y mira el horario mínimo, los módulos de ampliación que admite y si el horario tiene que ser uniforme en tu municipio.
- Llama a tu colegio y pregunta el plazo y la forma de comunicar el horario de 2027. Apunta la fecha límite en el calendario, porque en muchas comunidades no hay segunda oportunidad hasta el año siguiente.
- Si vas a ampliar con un módulo de horario ampliado, comprueba qué obligaciones lleva aparejadas en tu comunidad (mantenerlo todo el año, comunicarlo en la puerta, no reducirlo a mitad de ejercicio).
Cómo decidirlo en una tarde
- Saca los tickets de las últimas ocho a doce semanas con su hora y agrúpalos por franja. Operaciones, venta y margen por hora.
- Calcula el coste de tu hora de apertura con tu nómina real y la cotización de 2026. Un número por categoría.
- Calcula el punto de equilibrio de cada franja y marca en rojo las que no llegan.
- Responde a las dos preguntas: quién cubre la hora y qué cliente cambia.
- Rellena la tabla de pesos. Deja en blanco lo que no puedas medir.
- Si la balanza se inclina hacia un cambio, haz una prueba de cuatro semanas midiendo esa franja antes de comunicar nada al colegio, sin tocar todavía la ficha de Google ni la puerta.
- Comunica la decisión con tiempo: al equipo primero, al colegio en plazo, al barrio durante meses.
Para el paso 1 al 3 hemos preparado una calculadora de franja horaria: metes las operaciones, la venta, el margen y quién está en el mostrador en cada hora, y te devuelve el coste, el resultado y el punto de equilibrio de cada franja, con tres escenarios ya montados (quitar la primera hora, quitar la última, añadir una). Y para los pasos 4 al 7, una guía en PDF con la tabla de pesos en blanco y un ejemplo relleno. Las dos las reciben los suscriptores de farmapro Impulso en su buzón. Si aún no recibes la newsletter, suscríbete aquí.
El martes 6 de octubre abrimos en el portal el curso "Cuándo y cómo cambiar el horario de tu farmacia", gratuito, con los cuatro pasos en vídeo y un caso completo.
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El horario de 2027 se comunica al colegio en los próximos meses y casi siempre se decide por comparación con la farmacia de al lado, no con datos. Cuatro números que ya tienes en el programa de gestión, sacados por franja horaria, dicen si cada hora de apertura se paga sola: operaciones, margen, coste de la hora y punto de equilibrio. Dos preguntas que no salen en ningún programa pesan tanto como los números: quién cubre esa hora y qué cliente ganas o pierdes. Ampliar, reducir o dejarlo igual son tres decisiones válidas. La mala es la que se toma sin mirar la última hora de la tarde.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas semanas de datos necesito para decidir el horario?
Entre ocho y doce semanas normales, sin Navidad, sin agosto y sin campañas puntuales. Menos de ocho y una semana rara te desvía la media; más de doce y mezclas estaciones distintas.
¿Cuento operaciones o euros?
Las dos cosas, pero empieza por las operaciones. Los tickets dicen cuánta gente entra; el margen dice cuánto deja. Una hora con pocos tickets y mucho margen es distinta de una hora con muchos tickets y poco margen, y la decisión también.
¿Cómo calculo lo que me cuesta una hora de apertura?
Salario bruto mensual de quien cubre la franja, más la cotización empresarial (en 2026 ronda el 30 % del salario), dividido entre las horas de convenio del mes. Si cubres tú la hora, el coste en dinero es cero y el coste real es tu tiempo: apúntalo aparte.
¿Puedo cambiar el horario a mitad de año?
Depende de tu comunidad. En la mayoría, el horario que se comunica para el año se mantiene el año entero, y una ampliación suele llevar la obligación de sostenerla. Pregunta a tu colegio antes de dar nada por hecho.
¿Qué pasa con la ficha de Google mientras decido?
Nada. La ficha se cambia cuando el horario sea oficial, no antes. Cambiarla durante una prueba y volver atrás confunde al cliente y a Google.